domingo, 4 de enero de 2015

Un bandoneón caribe: Joaquín Mauricio Mora, el Negro Mora

El Negro Mora (1905-79).

Desde que supimos que Caribe soy lo consagró un cantante que no era precisamente tropical de nacimiento, no nos extraña cada nuevo caso de australes que resuenan en el Caribe.
Joaquín Mauricio Mora (22-9-1907), el Negro Mora, fue un porteño que principió su vida musical como pianista, pero que se hizo bandoneonista por casualidad: José Fiotti dejó olvidado el instrumento tras un ensayo y el Negro se puso a ver si sacaba un tango de moda.
Como bandoneonista debutó en la orquesta de Antonio Bonavena, en 1928. Por la misma época se hace compositor, junto con el ya conocido Fiotti. La década siguiente es de giras y de un nuevo viraje, otra vez casual: en unos carnavales de 1935 le roban el bandoneón, por lo cual decide volver a su instrumento primero.
En fin, conforma un conjunto típico y, en 1943, sale para una gira que duró lo de un exilio. Aquí es donde el Negro enlaza su ya brillante carrera con otra no menos destacada: acompañar a Daniel Santos en su consagración del bolero Dos gardenias. Hecho notable, que la Matancera incluyera un bandoneón en un arreglo; extravagancia que, según los entendidos, fue idea de Pérez Prado. 


Volviendo a Mora, se quedó en la tierra caliente. Parece que estuvo en Medellín hasta el 59; que de allí pasó a Panamá, donde a los 35 años de gira la nostalgia lo obligó a volver; pero en Buenos Aires ya no quedaba nada de lo que era "su casa", así que en menos de un año retornó al Istmo, a morir un dos de agosto de 1979.

Mora en Colombia.


El Tiempo, 22-6-1943.



Díaz Ayala afirma que el artista pasó por Colombia, en 1943. La información se pudo confirmar por El Tiempo, que informa de su llegada a Bogotá, el lunes veintiuno de junio de dicho año. Se le presenta como pianista y gran compositor de tangos, que viene a actuar en los radioteatros, acompañado de la cantante Lidya Paz. El catálogo de sus éxitos, entonces, era: Margarita Gautier, Más allá, Como aquella princesa, Al verla pasar, En las sombras y Yo soy aquel muchacho. Destaca el diario y en verdad llama hoy la atención que el maestro Mora, al lado de sus resonantes triunfos en las capitales europeas, mencione su gira por el África, "logrando el más rotundo triunfo artístico".
Nada sabemos de esa gran promesa cartagüeña que tanto alababa el maestro Mora, Argemiro Tello.

Alfonso Rosales Navarro informó a El Tiempo que Mora y su conjunto habían estado en Antena de Barranquilla, el diecisiete de julio de 1949.
En noviembre de 1950, el dúo español Los Barbis estaba haciendo las delicias del público cartagenero en Emisoras Fuentes. Informa El Tiempo que los españoles eran secundados unas veces por Mora y su conjunto, otras por la propia orquesta de la emisora [William Meyer, 20-11-1950]. En la sección publicitaria, informaba que hasta la fecha había ofrecido al público 298 producciones, a las que venían a sumarse ocho nuevas; entre ellas dos del Negro Mora: Falsaria (Orlando Meza) y Malvada (J. Mora).
Por las notas de espectáculos del mismo diario, nos enteramos de la existencia de Dalia Negra, artista hondureña e hija del Negro Mora, de quien afirman de paso que vivió ocho años en Colombia [El Tiempo, 3-7-1976].

viernes, 2 de enero de 2015

Nica's dream: versiones latinas

Silver con The Jazz Messengers, nov. 23, 1955. Photo Francis Wolff

De la pieza de Horace Silver (1928-2014) hay varias versiones por los principales artistas del jazz. Pero como nuestro ámbito es lo tropical, nos limitamos a las correspondientes a la vertiente latina del jazz.
Escarbando en la biografía del compositor, hallamos que su padre era caboverdiano, João Tavares Silva, quien luego del nacimiento de su hijo pasó a llamarse John y a apellidarse Silver.
Volviendo al tema, fue grabado en 1956 por el conjunto de Art Blakey, donde Silver era el pianista. Entre los latinos, el primero viene siendo Sabú Martínez, en su Jazz Espagnole (1960).




A continuación, y con un ligero viraje, vendría Sérgio Mendes con su Dance Moderno (1961).

Más adelante vendría la Sonora Ponceña y su Unchained Force (1981).

No hay que dar razones para incluir a Tjader en una lista, pero aquí además se acompaña de Armando Peraza (1968 = 1990): Nica's Dream.

Citamos también al percusionista Patato, quien lo puso en su Master Piece (1993).

Una más, de Rudy Calzado con la que fuera orquesta de Bauzá (1999).

Y cerrando con broche de oro, una versión de Eddie Palmieri, en su Listen Here de 2005.

Nica y el jazz.

Nica era el apodo de Pannonica Rothschild, hija de magnates pero que ha pasado a la Historia como mecenas del jazz. Fue cercana a los artistas, tanto que en su habitación de NY murió Charlie Parker. 
Su memoria se recuerda en la canción que comentamos y en Pannonica, de Th. Monk.



Nica.