El pasado año 2024 se cumplieron dos centenarios en la música latina: un instrumentista y un cantante alcanzaron esa redonda cifra y han seguido, al parecer con buena salud. Willie Rosario, el timbalero puertorriqueño, y Roberto Ledesma, el cantante cubano que será tema de este homenaje. Ledesma nació el veinticuatro de junio de 1924, en La Habana, e hizo la mayor parte de su carrera fuera de la Isla. Veamos su trayectoria, a partir de sus propios recuerdos [John Cerón - El Tiempo]:
Yo tocaba la clave y bailaba, esto hacía que él siempre me tuviera presente en sus eventos. Empecé cantando en los coros de la iglesia y el colegio. En el barrio junto a Óscar González y José Antonio Méndez formamos un trío. Alegrábamos las reuniones y la gente ya nos trataba como profesionales. Grabamos en la emisora La Loma del Mazo en Cuba y nos pagaron 10 centavos.
Quedé huérfano de padre a los diecisiete años y tuve que responder por mis hermanos. Aunque era el segundo, siempre llevé la custodia, ya que era muy decidido. Recuerdo que el ciclón de 1944 tumbó la casa: quedamos sin dinero, sin ropa, en la calle. Gracias a los vecinos que eran como nuestros parientes nos levantamos hasta que yo me hice electricista, mecánico y plomero; sin embargo, nunca fui profesional: tenía que trabajar y salir adelante como lo hice con la música.
El huracán de 1944 fue una emergencia que se presentó los días 17 y 18 de octubre [Delfín Xiqués Cutiño, Granma - Ochenta años del terrible huracán de 1944].
"Entre las nueve y las once de la mañana del día 18 de octubre, La Habana sufrió los vientos más fuertes del huracán, con rachas estimadas de 200 a 240 km/h. Incluso, durante alrededor de 75 minutos se mantuvieron por encima de los 224 km/h, mientras vientos sostenidos en el orden de los 90 km/h, persistieron a lo largo de 18 horas, de acuerdo con un estudio posterior realizado por los meteorólogos cubanos José Carlos Millás y Roberto Ortiz. Según informes oficiales, al paso del fortísimo huracán hubo que lamentar la muerte de 319 personas, en tanto los daños materiales fueron cuantiosos y ascendieron a unos 40 millones de pesos de la época".
Semejantes catástrofes no pasaban inadvertidas a la pluma de don Miguel Matamoros, sobreviviente de una y que nos dejó El Trío y el ciclón [grabado el 24-2-1931, como cuarteto], con referencia al ciclón San Zenón, una especie de recibimiento de la Naturaleza al gobierno de Rafael Leonidas Trujillo, el tres de septiembre de 1930**.
Volvamos al inicio de la carrera profesional de Ledesma:
A comienzos de los años cincuenta, el compositor cubano José Antonio Méndez me buscó, por petición de los hermanos Ernesto y Eugenio Orta, para que cantara en el Trío Martino. Me gustó la idea y me fui para México.
(...) En esa gira incluimos a Colombia. A la primera ciudad a la que llegamos fue a Medellín; luego siguió Bogotá, allá sentimos un frío de bárbaros. En el hotel pedimos calefacción y nos dijeron que no había; en remplazo nos dieron unas colchas. Cuando me cobijé me dio un sarpullido del calor que levantaban. Allá tocamos en varios lugares, era el año 1952.
Éramos un trío romántico y bailable. En los shows solo teníamos un micrófono para todos, pero hacíamos un escándalo terrible y gracias a ese escándalo el público nos admiraba y decía: ‘¡Qué alegres! y ¡qué bien que suenan!’ Fuimos los primeros en bailar en el escenario. Hoy en día todos lo hacen. Grabamos La gloria eres tú, Nosotros, La fiesta de los ratones.
A propósito del Martino, hay varias curiosidades. La primera, un caso de homonimia que explica así Díaz Ayala [Cuba canta y baila, vol. II]:
Existieron dos tríos Martino: uno compuesto por tres
colombianos de Nariño, Hugo Ordóñez, Luis Criollo y Sixto Insuasty. Posiblemente
las grabaciones Odeón que siguen corresponden a ellos. Y otro Trío Martino de los hermanos Ernesto y
Eugenio Orta, en el que participó un tiempo Roberto Ledesma, al que deben
pertenecer las demás grabaciones (Rico, obra citada, pág. 533).
Entre "las grabaciones que siguen" no están las mencionadas por Ledesma. Falta ver cuánto sabía Rico Salazar de los dos tríos homónimos...***
Lo único familiar es una grabación en la Odeón argentina de Mira que eres linda [Julio Brito: Od-55814], uno de los posteriores éxitos de Ledesma. Veamos qué pasó entonces:.533
Después de ocho años de estar con el Trío Martino, me lancé como solista. Esa decisión se la consulté a mi amigo Pepe Fernández, que en paz descanse. Él era el dueño del restaurante La Barraca, donde yo trabajaba. Le dije: "Yo me quiero hacer un nombre internacionalmente y que la gente me reconozca como Roberto Ledesma". Me respondió: ‘Yo no quiero que te vayas del trío, pero sí tú piensas que vas a triunfar solo y pasando trabajo: ¡hazlo!’. Ahí empezó mi vida como solista. Me quedé en Nueva York y toqué con la agrupación de José Fajardo y estuve en algunas presentaciones con las orquestas más grandes que había en ese momento, la de Tito Puente y Machito; no fue nada fácil abrirme camino.
Arranca pues el Ledesma solista, en los Estados Unidos.
Cuando llegamos a Nueva York, en 1957, caminamos por Broadway y en un local escuchamos y sentimos música rítmica. Era una guaracha bien tocada. Si la memoria no me falla era un miércoles y nos acercamos. La sorpresa fue mayor cuando en el escenario estaban Tito Puente, Machito y Tito Rodríguez. Para entrar pagamos dos dólares. Vimos americanos y judíos bailando. Al Palladium le cabían más de 500 personas.